Sería raro que si nos diéramos un paseo por alguna de nuestras playas mediterráneas o atlánticas no nos encontrásemos alguna concha vacía de pie de pelícano, dicho así suena un poco raro pero si nos fijásemos en su forma entonces tendríamos esta cuestión bien resuelta puesto que su concha se parece mucho al pie de una de estas aves palmípedas.
Parte dorsal de su concha donde se aprecia su parecido con la pata de una anátida
Su tamaño suele rondar los cuatro o cinco centímetros y posee una serie de espirales con nódulos terminando en una última vuelta que presenta un labio exterior ensanchado formando normalmente cuatro digitaciones, aunque muchos consideran que son tres planteando que una de esas cuatro es la prolongación de su canal sinfonal. Una vez desarrollan totalmente sus dígitos es cuando el animal adquiere su madurez sexual.
Parte donde se encuentra la abertura del animal, se pueden apreciar sus tres dedos y un falso cuarto digito, que en este caso esta algo deteriorado, que es la prolongación de su canal sinfonal.
Vive a partir de los 10 ó 15 metros de profundidad donde pasa el tiempo removiendo la arena aprovechando sus digitaciones en busca de alimento que obtiene succionando los restos orgánicos que van encontrando o bien filtrando organismos planctónicos. Se desplaza con la ayuda de un pie que está dividido en dos partes, en una de ellas va adherido su opérculo y la otra reposa sobre la arena. Cuando se siente amenazado usa un curioso sistema de huida que parece que va andando con muletas, el animal se pone literalmente patas arriba utilizando sus pies para ir dando sucesivas volteretas hasta que se encuentra a salvo. Como no suele ser muy rápido, ya que tarda de 15 a 30 segundos en dar un paso, en muchas ocasiones se ve obligado a emplear su arma defensiva secreta, utiliza para ello su largo y estrecho opérculo a modo de puñal, peculiaridad que le a hecho ganarse a los miembros de este grupo el sobrenombre de caracoles esgrimistas, ya que el borde exterior de su opérculo es bastante cortante y se defiende con él dando ágiles y certeros golpes.
En esta foto podéis apreciar su opérculo, que para el que no lo sepa le sirve al animal, además de la utilidad ya comentada, como tapadera para protegerse del exterior
Además, debes saber que esta especie tiene como parientes próximos a los estrómbidos, familia de tamaño mucho mayor y que desarrollan verdaderas armas que pueden llegar incluso a producir profundas heridas incluso al ser humano.
¡¡¡Así que no nos pasemos con uno de esto bichillos!!!
















