viernes, 27 de marzo de 2009

LECHUZAS CAMPESTRES, DE CAZA POR LAS MARISMAS

Una tarde de invierno, ya casi al final de esta estación, como casi todas las tardes solía darme una vuelta por un camino que discurre por el interior de lo que se conoce como Entremuros del Guadiamar, un extraordinario lugar del que más adelante os hablaré, pues bien, solía pararme siempre en algún sitio y permanecía muy quieto con mis prismáticos en mano observando aves.

Camino interior Entremuros del Guadiamar

Siempre se veía algo interesante por lo que mi disfrute estaba asegurado, pero esa tarde no iba a ser normal, ya que de pronto observo a lo lejos a una rapaz que en principio no distinguía, al poco tiempo ví otra y después otra más, así hasta contar hasta 9 individuos, su vuelo y sus planeos a tan baja altura me estaban dejando un poco desconcertado. A medida que se iban acercando hacia donde yo estaba iba descartando a diferentes especies y me iba diciendo:

  • parece que vuela con las alas ligeramente levantadas, como lo hace un aguilucho, pero no sé porqué me parece que no lo es.

  • Un ratonero, puede ser un ratonero? Parece que tiene la cola corta pero esa forma de volar, no, no creo que sea un ratonero.

  • Que raro parece que vuela como lo hace las nocturnas, pero a pleno día no puede ser, y además tiene un vuelo demasiado rápido.


Seguía viendolas como se iban distribuyendo el territorio y claramente podía apreciar que estaban de caza. Era curioso, pero cada una de ellas parecía tener un territorio definido y ninguna de ellas invadía el territorio de la otra, era como si se hubiesen puesto de acuerdo.

De pronto se me iluminó mi bombilla de las ideas, y me dije:

  • ¡¡¡ si son lechuzas!!!

Efectivamente eran lechuzas campestres, normalmente solía ver algún individuo solitario durante el invierno posado en el suelo de alguna tabla de arroz, por entonces ya fangeada, e incluso sobre poste o hincos de madera. Pero así, como que no.

Lechuza Campestre (Asio flammeus)

Echaba entonces de menos mi bibliografía para poder consultar si esto era normal, desconocía bastante las costumbres de esta especie, que creo que ahora llaman Buho campestre

Nada más llegar a casa me fuí derecho a mi biblioteca (modesta pero suficiente para mí) y pude leer que esta especie cuando se da abundancia de presas, fundamentalmente topillos y otros roedores, tiene este comportamiento tan gregario y suelen formar grupos de varios individuos.

Buena tarde pude echar ese día gracias a las Lechuzas campestres.

4 comentarios:

Picapiedra dijo...

Un placer leerte Salvi, como siempre, te va a hcer falta un objetivo de largo alcance para fotografiar más de cerca los pajaros. Un saludazo

SALVI dijo...

Tienes razon picapiedra
no te imaginas cuanto me arrepiento de no haberlo tenido en aquella época, que le vamos a hacer
un saludo amigo
salvi

Javier Tajuelo dijo...

Vaya suerte que tuviste con las campestres, ya me habría gustado tenerlas a mi tan cerca como tú las tuviste, y no una sola....
Un abrazo, Javi.

SALVI dijo...

Desde luego Javie
estuve sin exagerarte más de una hora viendo lechuza para arriba lechuza para abajo. Fue algo digno de ver y de recordar.
un saludo
salvi